viernes, 27 de octubre de 2017

Santander: Buruaga avisa de que el Gobierno cántabro está conduciendo a la sanidad pública a un deterioro sin precedentes


La presidenta del PP de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha alertado hoy de que el Gobierno regional está conduciendo a la sanidad pública a un deterioro sin precedentes que los cántabros no merecen y ha reclamado medidas integrales y coherentes, frente a la improvisación y los parches.
Buruaga ha anunciado que el Partido Popular va a llevar al Parlamento de Cantabria una serie de iniciativas para combatir la inacción del Gobierno y frenar el “cada vez más evidente” deterioro del sistema público de salud, provocado por una consejera que no planifica, no gestiona, mira para otro lado y no afronta los problemas.
Las iniciativas que defenderá el PP se dirigen a corregir los dos grandes problemas de la sanidad de Cantabria: la falta de presupuesto y la mala gestión gestión de los recursos humanos, especialmente grave en Atención Primaria.
La primera se debatirá en el pleno del próximo lunes y consiste en una proposición de ley para instar al Gobierno a ponerse a trabajar ya, “porque ya es tarde”, para actualizar y aprobar un nuevo Plan de recursos Humanos para adecuar las necesidades de personal a la evolución del sistema sanitario público.
Buruaga ha explicado que desde hace dos años se ha alertado de que no ha médicos suficientes en Cantabria y los profesionales califican la situación de “alarmante y peor que nunca”, pero la consejera, ha añadido, no ha movido un dedo para ponerle solución y el presidente, como siempre, “ni se inmuta, porque nada de esto va con él”.
Según ha explicado, las carencias se concretan en la insuficiencia de médicos de familia y sobre todo pediatras, la asfixiante sobrecarga asistencial que soportan y un clima laboral y unas condiciones de trabajo mucho peores que en las comunidades autónomas del entirno.
A todo ello, ha sumado la falta de reconocimiento y motivación profesional y, en los últimos tiempos, un déficit de diálogo e interlocución con la administración sanitaria que hace oídos sordos a todo.
La conclusión es, según Buruaga, que el Gobierno de Cantabria está conduciendo a la sanidad publica a un deterioro sin precedentes de la calidad asistencial que los cántabros no se merecen.
“Las agendas, colas y esperas son cada día más largas y la situación no es peor gracias a la profesionalidad de los médicos y enfermeras, que llevan mucho tiempo haciendo esas horas extras que los la Consejería propone remunerar ahora con un fondo de 50.000 euros que no es más que un parche”, ha añadido.
La presidenta del PP ha dicho que el problema de Cantabria no es tanto de insuficiencia de profesionales, como de un Gobierno incapaz de retenerlos.
Para Buruaga, el Gobierno de Cantabria debería estar trabajando ya, mano a mano con los representantes de los trabajadores y los profesionales sanitarios, en medidas a corto y medio plazo para mejorar la regulación y gestión de los contratos de larga duración, reducir la autocobertura, retribuir adecuadamente el exceso de jornada laboral de los profesionales y reorganizar y distribuir mejor los recursos disponibles.
Según su propuesta, estas medidas deben ir acompañadas de iniciativas como un plan de fidelización de residentes o la posibilidad de ampliar de forma voluntaria la edad de jubilación en las especialidades deficitarias.
“No se puede esperar más porque la situación solo puede ir a peor y convertirse en insostenible”, ha dicho Buruaga, quien ha hecho hincapié en que no sirven las medidas aisladas y los parches de última hora, sino que se necesitan soluciones integrales, integradas y coherentes.
Sobre la falta de financiación para la sanidad de Cantabria, la presidenta de los populares cántabros ha hecho hincapié en que el Partido Popular ya advirtió cuando se debatieron las cuentas de 2017 de que la financiación no era suficiente.
Ha explicado que la partida de gasto farmacéutico se ha agotado en julio y ha advertido de que el PP teme que el Gobierno ha vuelto a las andadas, volviendo a ocultar facturas y generando deuda, porque sus antecedentes de impagos a los proveedores sanitarios son de sobra conocidos.
Buruaga ha recordado que uno de los problemas más graves a los que tuvo que hacer el Gobierno del PP fue una deuda de 261 millones repartida en 80.000 facturas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario