lunes, 13 de marzo de 2017

Torrelavega: El instituto Marqués de Santillana acoge el jueves la presentación del libro “Impacto y curiosidades de la llegada de la luz eléctrica a Torrelavega”, nuevo libro de José Ramón Sáiz


El jueves, 16 de marzo, a partir de las 19,45 horas, en el salón de actos “Clemente González Odriozola” del Instituto Marqués de Santillana, el escritor y doctor en Periodismo, José Ramón Saiz, presentará su nuevo libro: “Impacto y curiosidades sobre la llegada de la luz eléctrica a Torrelavega”, de Ediciones Los Cántabros. Los asistentes al acto serán obsequiados con un ejemplar de esta obra de cien páginas con fotografías del proceso y de la empresa Montaña.
En el transcurso del acto, José Ramón Saiz presentará también el tomo X de su obra Torre La Vega, Crónica Ilustrada, que contará con la intervención, además del autor, del jurista y Académico de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, Pedro Crespo de Lara.
Compañía Montaña y luz en 1895
Una serie de acontecimientos en los años finales del siglo XIX marcaron decisivamente el desarrollo de la Villa y Ciudad del pasado más próximo. Desde que en 1873 se instaló la primera imprenta, los años noventa de los ochocientos representaron un avance en todos los órdenes: ferrocarril de la costa, título de Ciudad, alumbrado público, teléfono, agua potable, construcción de la iglesia de la Asunción…ect
La Compañía General de Electricidad Montaña se fundó en 1894 y cerró su historia en 1985 al integrarse definitivamente en Electra de Viesgo, empresa creada diez años después. Desde el viejo molino de La Flor, en Villapresente, y la conocida como fábrica de la luz de la calle Joaquín Hoyos, se trabajó en la producción y suministró de energía eléctrica para hacer realidad la gran aspiración de la ciudad. Discurrían los días finales de 1895.
Torrelavega amaneció a la luz eléctrica apenas doce años después de que lo hicieran las grandes ciudades españolas. De esta manera, se daba un paso importante para construir una ciudad con ganas de alcanzar un nivel industrial como el desarrollado a lo largo del siglo XX. Poco a poco se produciría la implantación de industrias que se desarrollaron en la centuria pasada como Solvay, que comenzó su actividad en Barreda en 1908.
En la inauguración de la luz eléctrica en la fecha histórica del 20 de diciembre de 1895, una vez más el espíritu de progreso animó a un grupo de ciudadanos con posibles para crear una empresa –la Compañía General de Electricidad Montaña- que dirigida por un hombre de espíritu emprendedor como Guillelmo Gómez Ceballos, en apenas un año comenzó a producir energía eléctrica necesaria para la instalación de industrias y mejorar el hábitat familiar.
Las publicaciones locales de la época –El Impulsor y El Fomento- recibieron con alborozo el adelanto, destacando que a los comercios y casas particulares en las que ya lucía el nuevo alumbrado, se sumaban más peticiones que obligaron a la compañía eléctrica a aumentar el número de operarios instaladores. Torrelavega fue así avanzando en su apuesta por un nuevo futuro para su ciudadanía.
Cuando en 1985 terminó la vida de Montaña (como otras empresas del sector, ejemplo de Salcedo, Electra Pasiega y Vasco-Montañesa), la eléctrica torrelaveguense suministraba 92,5 millones de kilowatios a los negocios y hogares de 28.206 abonados distribuidos en los municipios de Torrelavega, Suances y Polanco, además del lugar de El Camarao, en total cien kilómetros cuadrados a los que daba servicio. Cuando se integró en Viesgo, el capital social de Montaña ascendía a 247,8 millones y contaba con 38 empleados.

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