viernes, 29 de mayo de 2020

Santander: Las empresas familiares del sector logístico logran evitar el miedo al desabastecimiento durante la pandemia


Empresarios del sector logístico han compartido sus experiencias sobre el impacto de la pandemia en el sector, cambios producidos en distintos ámbitos y retos a abordar a partir de ahora, reunidos por las AA.TT de la Empresa Familiar en el último encuentro del ciclo La Empresa Familiar Comparte. Una jornada telemática organizada en esta ocasión por la AEFA), la Asociación de la Empresa Familiar de Canarias (EFCA) y la Asociación Andaluza de la Empresa Familiar (AAEF).
Tanto Alfonso Sesé Asensio, presidente del Grupo Sesé, como Manuel Valle Lopera, presidente de SEUR Canarias y de Grupo Valora, y Borja de Torres Atencia, presidente de Compañía Logística Acotral, coincidieron en formar parte de un sector de los que han tenido la oportunidad, pero sobre todo la obligación, de mantener su actividad durante todos y cada uno de los días del estado de alarma.
Si en un primer momento contener el colapso sanitario era el primer objetivo como sociedad, atajando la propagación, a continuación, evitar el colapso por el desabastecimiento de hogares y centros críticos para mantener el mínimo soporte vital constituyó el bastión de resistencia ante la embestida de la pandemia.
En ese escenario, la cadena logística, visible en los transportistas, se convirtieron en “proveedores de la confianza”, tan necesaria para asegurar la tranquilidad de las personas. Tratándose de un sector de servicios horizontal a los demás, su demanda de actividad ha estado marcada por las empresas y particulares a los que en caca caso han servido con sus actividades de distribución, almacenamiento, transporte o mecanización. Según el usuario, han visto frenada en seco su aportación (producción automóviles, por ejemplo), o redoblada su demanda (distribución alimentaria).
En el caso del sector del transporte por carretera, debido a la atomización y especialización de las empresas (un 70% de las empresas tienen una flota formada por un solo vehículo) estiman que sólo un 15% ha sido capaz de mantener su actividad regularmente. Sin embargo, ha habido puntas del 200% del trabajo habitual, hasta una media del 120/160%, en casos y momentos muy particulares, comentaba Borja de Torres.
El enorme repunte de las compras on-line o comercio electrónico, sobreponderando el B2C frente al B2B, ha sido otro cambio sustancial que ha obligado a reforzar las tareas del sector logístico. “Quizás con cambios en los patrones de consumo que podrían consolidarse”, apreciación que describió Manuel Valle, y que “ha demostrado la adecuada capacidad y preparación del sector logístico para hacerle frente”, en palabras de Alfonso Sesé.
Algunas de las preocupaciones básicas en el desarrollo del trabajo de estas empresas se centraron en la escasez de medios de protección personal las primeras semanas. Aún así encontraron soluciones para mantener su actividad y asegurar así la de productores y consumidores finales e intermedios.
Retos futuros del sector
En este caso, al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, se le reconoce la adecuada respuesta a determinadas necesidades planteadas de inmediato por el sector, flexibilizando y facilitando las demandas de los operadores para mantener su trabajo. A pesar de ello, creen que podría aprovecharse para eliminar ciertas cargas burocráticas y lastres administrativos pendientes.
Las demandas hacia la Administración se centran en la provisión de liquidez vía financiación, y cualquier ayuda que permita la reactivación de las demás empresas de otros sectores para que estas a su vez mantengan la necesidad de servicios logísticos.

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