Las Mesas de Movilidad de Cantabria (Besaya y Bahía) han trasladado al Presidente del Gobierno de la Comunidad, Miguel Ángel Revilla, la necesidad de que “se tome en serio” la accesibilidad universal en el transporte público.
En el encuentro, al que asistieron Dolores Póliz, Katia Barrio y Dolores Díez, las activistas y usuarias del ferrocarril, subrayaron la progresiva aparición de dificultades e incomodidad en el acceso a trenes e instalaciones de FEVE, impidiendo en muchos casos la autonomía personal de las usuarias.
Durante la reunión, evocaron el buen servicio que prestaba feve hace unos años, cuando recibían una asistencia adecuada a sus necesidades, lo cual facilitaba que las personas con necesidad de usar silla de ruedas pudieran desplazarse por sí mismas.
Las asistentes a la reunión denunciaron que la paulatina decadencia del servicio de la tradicional FEVE (ahora, Renfe Ancho métrico) se ha agudizado por la carencia de fondos destinados a financiar los recursos materiales y humanos que permitían dar un servicio bastante bueno hasta hace unos años.
Por otro lado, desde las Mesas trasladaron al presidente, la urgencia de ejecutar un Plan de Accesibilidad que garantice el uso de todas las estaciones, de acuerdo al Reglamento 181/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo Europeo del 16 de febrero (disposición de carácter vinculante). De hecho, recordaron, el pasado 4 de diciembre de 2017 vencía el plazo establecido por las propias administraciones para que las estaciones fueran accesibles. La actual situación de las estaciones hace que en Cantabria, este objetivo esté lejos de llevarse a efecto.
Desde las Mesas de Movilidad, ponen por ejemplo el hecho de que a día de hoy, una de las principales estaciones de la red de Cercanías; Valdecilla, que da servicio al hospital homónimo, sigue sin ser accesible, teniendo los usuarios que salvar un desnivel de más de 20 escalones. Incluso en estaciones donde se ha actuado, como la de Mar, sigue sin estar garantizada la seguridad.
Igualmente, trasladaron al presidente sus inquietudes con respecto a la adquisición de nuevas unidades de cercanías. Desde las Mesas, no ocultan su escepticismo y piden que se pueda verificar la adaptación de las nuevas unidades tanto a las estaciones y apeaderos como a las necesidades de las personas con cualquier clase de discapacidad.
En suma y para finalizar, desde las Mesas de Movilidad solicitaron al presidente que haga suyas sus peticiones y medie ante FEVE para llevar a efecto la resolución de estas carencias para beneficio de los usuarios presentes y futuros del transporte público de Cantabria.
En el encuentro, al que asistieron Dolores Póliz, Katia Barrio y Dolores Díez, las activistas y usuarias del ferrocarril, subrayaron la progresiva aparición de dificultades e incomodidad en el acceso a trenes e instalaciones de FEVE, impidiendo en muchos casos la autonomía personal de las usuarias.
Durante la reunión, evocaron el buen servicio que prestaba feve hace unos años, cuando recibían una asistencia adecuada a sus necesidades, lo cual facilitaba que las personas con necesidad de usar silla de ruedas pudieran desplazarse por sí mismas.
Las asistentes a la reunión denunciaron que la paulatina decadencia del servicio de la tradicional FEVE (ahora, Renfe Ancho métrico) se ha agudizado por la carencia de fondos destinados a financiar los recursos materiales y humanos que permitían dar un servicio bastante bueno hasta hace unos años.
Por otro lado, desde las Mesas trasladaron al presidente, la urgencia de ejecutar un Plan de Accesibilidad que garantice el uso de todas las estaciones, de acuerdo al Reglamento 181/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo Europeo del 16 de febrero (disposición de carácter vinculante). De hecho, recordaron, el pasado 4 de diciembre de 2017 vencía el plazo establecido por las propias administraciones para que las estaciones fueran accesibles. La actual situación de las estaciones hace que en Cantabria, este objetivo esté lejos de llevarse a efecto.
Desde las Mesas de Movilidad, ponen por ejemplo el hecho de que a día de hoy, una de las principales estaciones de la red de Cercanías; Valdecilla, que da servicio al hospital homónimo, sigue sin ser accesible, teniendo los usuarios que salvar un desnivel de más de 20 escalones. Incluso en estaciones donde se ha actuado, como la de Mar, sigue sin estar garantizada la seguridad.
Igualmente, trasladaron al presidente sus inquietudes con respecto a la adquisición de nuevas unidades de cercanías. Desde las Mesas, no ocultan su escepticismo y piden que se pueda verificar la adaptación de las nuevas unidades tanto a las estaciones y apeaderos como a las necesidades de las personas con cualquier clase de discapacidad.
En suma y para finalizar, desde las Mesas de Movilidad solicitaron al presidente que haga suyas sus peticiones y medie ante FEVE para llevar a efecto la resolución de estas carencias para beneficio de los usuarios presentes y futuros del transporte público de Cantabria.

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